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The War On Drugs
“Lost in the Dream”

Lanzamiento: 18/03/2014
Artista: The War On Drugs
Sello: Secretly Canadian, 2014
Género: Folk Rock
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A estas alturas, ya todo el mundo se habrá dado cuenta de que en la industria musical, especialmente en el underground, pero también en el mainstream, la electrónica tiene un papel cada vez más importante: ha conseguido en unos pocos años lo que no consiguió en sus orígenes, que la gente la aceptase como una nueva forma de hacer música y no como una forma menor de hacerla. Ya no se la mira por encima del hombro, se la aprecia y valora como lo que es, y lo que está claro es que en los últimos años los mejores discos que nos han llegado, si no son electrónicos, sí han tenido elementos electrónicos. Cuento esto porque a consecuencia de este fenómeno la música de guitarras ha perdido valor, ya no se hacen tantos discos puramente rock como antes y los que se hacen no consiguen llegar al nivel de excelencia exigido por muchos. En 2014, por fortuna, ya hemos tenido un par que han hecho girar aunque sea ligeramente las tornas. Es el caso de “Atlas” de Real Estate y“Morning Phase” de Beck. Ahora llega un nuevo disco que cierra una hipotética trilogía guitarrera, “Lost In The Dream” de The War On Drugs, el tercer álbum del proyecto liderado por Adam Granduciel. Aparece después del éxito de su predecesor, “Slave Ambient”, con el que consiguieron alejarse de la alargada sombra de Kurt Vile, miembro de la banda hasta hace unos años. En estos últimos años les ha dado tiempo para pisar los festivales más importantes, tocar en clubs más grandes y aparecer en televisión. Se han convertido, para decirlo claro, en una mejor y más confiable banda.

“Lost In The Dream” fue producido por el propio Adam Granduciel y su ingeniero de confianza Jeff Zeigler. Aunque en el pasado el líder de la banda escribió el corazón de las canciones por su cuenta esta vez las ha tocado y grabado con sus músicos de confianza: Dave Hartley, su bajista preferido en todo el mundo, quien ya apareció en el debut “Wagonwheel Blues”, y el pianista Robbie Bennett, un multiinstrumentista que trabajó en “Slave Ambient”. Durante ocho meses estuvieron en media docena de estudios distintos que iban desde las montañas de Carolina del Norte a Nueva York. Cuentan que estas canciones vienen de la desesperación personal y de la ansiedad y que representan las tribulaciones del viaje y los triunfos de su destino. Los resultados son los más sólidos que se recuerdan, con un grupo en verdadero estado de gracia.

Las influencias se amplían. Ya no sólo es Bruce Springsteen, Bob Dylan o Fleetwood Mac, ahora The War On Drugs suenan, y mucho, a Dire Straits. Especialmente en cortes como “An Ocean Between The Waves”. Los mayores cambios que encontramos respecto a “Slave Ambient” son que las canciones se han alargado y agrandado, algo que ya hizo Kurt Vile con su magnífico “Wakin On A Pretty Daze”. De hecho, los nueve minutos de “Under The Pressure” no se hacen nada pesados, aunque el último tercio sea puro feedback. También es interesante el uso de cajas de ritmos y sintetizadores, como un guiño a la tradición ochentera de las formaciones anteriormente citadas. Es una buena manera para crear atmósferas embriagadoras e incidir en ese punto de nostalgia que siempre ha tenido la música de la banda y que tan claro queda en el mismísimo título del disco. Como siempre, son los solos de guitarra los que se llevan la palma aquí (hay muchos y sería tontería empezar a señalarlos), así que nadie se asuste en el sentido de que los de Filadelfia se hayan pasado a la electrónica. Suenan igual o mejor que siempre, y eso es mucho decir en una banda que se ha convertido rápidamente en uno de los referentes de su generación.

Reseña Panorama
Calificación:
9.0
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