Slowdive
“Slowdive”

Top Music

Lanzamiento: 05/05/2017
Artista: Slowdive
Formato: LP
Sello: Dead Oceans; 2017
Género: Shoegaze / Dream Pop
Por: @luis_fnandz
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Dentro del arte del teatro, muchos apuntan a que la larga mirada del actor frente a su público podría derivar en un olvido parcial del performance que se está llevando a cabo. Otros tantos afirman que no mirar es sinónimo de huir o no ser sincero. Desde este punto hay que comprender que la cultura del músico en numerosas ocasiones ha ido absorbiendo otras vertientes además de ejecutar de manera sublime un instrumento o evocar perfectamente una letra. A lo largo de la historia de la música contemporánea, la música ha adoptado un performance que busca impactar de manera visual al espectador. Un par de ejemplos actuales podrían ser Coldplay o Björk. Pero contrario a ellos, existe una cultura más introvertida; un movimiento que se caracterizó por ese desvío de las miradas y esa escasez del atractivo visual. Tal movimiento nació en el Reino Unido y se gestó a finales de los años 80´s y su principal característica era expresar el mensaje de manera meramente musical. El Showgaze fue una vertiente precursora de lo que conocemos actualmente como música alternativa. Siendo desplazada por el llamado grunge que iba tomando mucha fuerza a principios de los años 90’s y el britpop que fue encabezado por titanes como Oasis o Blur. El shoegaze apenas tuvo un puñado de bandas como lo fueron My Bloody Valentine, Ride, Chapterhouse y, por supuesto, Slowdive.

La esencia que caracterizaba al shoegaze del resto era que se enfocaba en los susurros en las letras, el reverb, flanger o el chrorus en las guitarras, esa atmósfera que recuerda al rock psicodélico de los 70´s y el casi nulo contacto visual con el espectador al mirar siempre al suelo, era lo que hacía al shoegaze un movimiento tan particular. En la lírica predominaba la melancolía y la añoranza que reflejaban la crisis del aquel entonces. Sin embargo, Slowdive, con esta nueva producción homónima 22 años después de su tercer disco de estudio Pygmalion en 1995, nos demuestra que aún podemos escuchar shoegaze en estado puro después de la evolución que ha sufrido la música desde aquel entonces.

El disco busca crear una atmósfera interesante y repleta de texturas y colores que invitan a ser tocados con los dedos. “Slomo”, que es el tema bienvenida del material nos atrapa con un comienzo expresamente melódico. La letra parece solo un apéndice diminuto más de la misma. La guitarra llena de reverb crea una difuminación en donde es difícil distinguir donde comienza y termina un sonido. Por otro lado, un tema emblema y de los mejores del disco es Star Roving, el cual también se ha posicionado como uno de los mejores del año. Y es que no es para menos, pues este tema es como el amanecer de un nuevo día. La guitarra en solitario con la clásica naturaleza del shoegazing en ella nos anuncia la salida de un nuevo sol. La batería se une solo para crear un éxtasis aún más grande. Porque, mis queridos lectores, esta canción despierta hasta el más inhibido deseo. La pasividad a mitad de la canción nos permite respirar solo un momento antes de volver a esa explosión maravillosa de sensaciones alucinantes, únicas e irrepetibles en lo largo de este viaje de casi 6 minutos. Los matices minimalistas de una segunda guitarra solo brindan destellos como una lluvia de estrellas en un cielo completamente despejado.

Y así como existe una naturaleza agradable, alucinante y que nos exhorta a movernos al vaivén de los acordes, tenemos temas que nos evocan emociones aún más oscuras. Sugar For The Pill es un tema cuya particularidad radica en sus punteos que nos transportan a un momento más melancólico, mas depresivo. Y es que ahí es donde radica su belleza, pues la exquisitez de la melodía en conjunto con la letra nos transporta a ese momento triste que nos persigue a muchos. “Sugar for the pill, you know it’s just the way things are” canta Neil y no hace sino alusión a un momento en donde siempre tendemos a olvidar lo que hacemos. Siempre dando la espalda a través de un pretexto. “cannot buy the sun”.

De los temas que podrían encajar en una película de los años 80´s es, sin duda, Everyone Knows. Pues fácilmente podría recordarnos a los protagonistas filmando una escena en la montaña rusa. El chorus tan característico en la guitarra es lo que le da vida a esta canción. Y es que lo fantástico dentro de la aventura llamada Slowdive es la versatilidad y los saltos que desplazan al oyente a un nuevo contexto. Uno donde las texturas y colores empiezan a vagar libres por el aire de la habitación. No Longer Making Time posee la sofisticación de las canciones hasta ahora descritas. Jugando entre la pasividad de una guitarra matizada con chorus y reverb que fluyen cuan agua rio abajo y esa explosión entre los acordes de la guitarra y los coros de Neil y Rachel.

En la última curva del viaje, Slowdive nos comparte un tema que podría caracterizarse bajo un marco experimental. La voz de Neil está enmascarada bajo ese reverb que difumina su esencia. Los sonidos parecen juegos artificiales que disparan en muchas direcciones. Es un viaje astral en el cual podríamos dejar de apretar los puños y simplemente dejarnos llevar. Así mismo, las letras simulan ese enigmático sentir al exclamar: “i wanna see it; i wanna feel it” como intentando acariciar ese algo que no podemos ver, pero sí percibir su temperatura.

Y así como mensaje reflexivo en el clímax de un largometraje, Slowdive se despide con Falling Ashes. Su línea de actuación se basa en el sonido melancólico del piano. Solo unos cuantos sonidos evocados de las guitarras o sintetizadores apenas perceptibles, son lo que armonizan esta canción. Por otro lado, los coros repitiendo de manera insistente el “thinking about love” no hace sino más Deep blue el sentir de esta pieza. Y es el gran mensaje de este material, pues de este coro tan incisivo se percibe la médula del material.

Slowdive ha regresado con una producción que deja entrever que el shoegaze no ha muerto, que la metodología no cambia y que la banda sabe usarla de tal manera que suene tan diferente a la escena musical de hoy en día. Un error muy común al momento de identificar un sonido shoegaze es el confundirlo con el dream pop de bandas como Beach House pues la atmósfera creada por ambos géneros genera esa falsa percepción de estar escuchando lo mismo. Slowdive consiguió replicar de manera precisa el génesis del shoegaze a través de estas ocho canciones. Ha demostrado que después de 22 años siguen siendo una de las bandas emblema del género.

Reseña Panorama
Calificación:
8.6
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