Dirty Projectors
“Dirty Projectors”

 

Lanzamiento: 21/02/2017
Artista: Dirty Projectors
Formato: LP
Sello: Dominio; 2017
Género: Art Pop / Glitch Pop
Por: @_FerGM
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Un álbum de ruptura es una forma de arte en sí mismo. Sólo los escritores más autoconscientes y talentosos pueden elevarlo más allá de la mediocridad de las baladas de guitarra / piano y de los lirismos absurdos. Sin embargo, Dirty Projectors, son conocidos por ser una de las bandas indie más experimentales de la década pasada, y mientras que este nuevo álbum casi no cae en la categoría indie, las habilidades de David Longstreth y la experiencia que ha acumulado en los últimos años han dado como resultado un LP muy aceptable.

Es imposible ignorar la separación contextual del cantante y compositor David Longstreth y su novia, así como su ex compañero de banda, Amber Coffman. La liberación entera rezuma la angustia y las contemplaciones posteriores a la separación de la vida. La banda eliminó su anterior sonido predominantemente acústico para uno que toma sus claves de las recientes obras de Kanye West y Bon Iver, haciendo que el álbum parezca una secuela temática y cultural apropiada de los 80’s. Dirty Projectors siempre fueron más influenciados por el R&B que sus compañeros indie en todo caso, como atestigua su obra maestra de “Bitte Orca” de 2009, pero esta es la primera vez que Longstreth parece abrazar completamente el sonido, conservando las estructuras dispersas de la escritura de la canción.

La canción de apertura “Keep Your Name” es una especie de sucesor espiritual de una canción anterior de la banda. Dirty Projectors está lleno de pequeños toques y referencias como esta, lo que lo hace mucho más sustancial y atrincherado dentro de un contexto más amplio, además de ser un buen huevo de pascua para los fans de la banda.

“Up In Hudson” es uno de los aspectos más destacados del álbum. La canción es un ejemplo de gran composición e instrumentación, que contiene alrededor de una docena de instrumentos diferentes que nunca parecen ensombrecer unos a otros y en su lugar manejan fluir sin problemas de una parte a la siguiente (un recordatorio de las habilidades de Longstreth de orquestación y arreglo). Liricamente, traza toda la relación de Longstreth y Coffman, desde la conexión inmediata de dos personas con ideas afines que se reúnen en el camino, hasta su inminente ruptura.

El álbum entero va en una vena similar como las canciones fluyen consistentemente, cada una contiene una mezcla de orquestaciones post-clásicas, R&B de buen gusto y referencias inteligentes a otros músicos, obras de literatura, etc.

“Winner Take Nothing” es una meditación perspicaz sobre una relación quebrada más allá del punto de cualquier tipo de beneficio mutuo para ambas partes. Ninguna canción parece ser una canción de relleno, cada una de ve añadiendo una nueva perspectiva sobre el tema principal y el tema del álbum.

Dirty Projectors continúa la tradición artística de los compositores que empalman y distorsionan los instrumentos post producción y la adopción de letras referenciales para obtener su punto de vista. Pero incluso en comparación con los protagonistas de este tipo de intromisión, como Bon Iver y Sufjan Stevens, Longstreth no sale corto, proporcionando otro ejemplo de lo grande que es, pero en una nueva dirección con resultados sin pretensiones y atractivos interesantes.

Reseña Panorama
Calificación:
8.0
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