Reseña: Anderson .Paak – “Malibu”

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Anderson .Paak - malibu

Anderson .Paak
“Malibu”

Top Track

Lanzamiento: 10/01/2016
Artista: Anderson .Paak
Formato: LP
Sello: Steel Wool; 2016
Género: R&BSoulHip Hop 
Por: @_FerGM
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Ella era una agricultora, nacida en Corea del Sur y adoptada en los años 50 antes de trasladarse a Compton, donde se crió. Él estaba en la Fuerza Aérea, un joven de Filadelfia, que terminó tras las rejas y, finalmente, en una muerte prematura. Pareciera una sinopsis cinematográfica, sin embargo, esto no se trata realmente acerca de él o ella. Esto es sobre el producto de ellos, su hijo, Brandon Anderson Paak y su vibrante historia caleidoscópica; con una brillante narrativa de un joven de California, que se crió en la iglesia, desde pequeño y poco después se trasladó alrededor de Los Ángeles, donde fue alimentado por el rap de la legendaria “West Coast”.

“My sister used to sing to Whitney. My mama caught the gambling bug. We came up in a lowly castle, my papa was behind them bars. We never had to want for nothing, said all we ever need is love”, relata Anderson en “The Birds”, la cual es una conversación llena de jazz, piano y trompeta. El álbum es más que un pedazo de 16 pistas de que cambia de forma a medio tiempo de R&B, hip-hop, funk, soul y composiciones de los años 70 llenas por bucles y líneas de bajo maníacos, aunque toda la producción está basada en la ranura orgánica sostenida por instrumentación en vivo de un show de .Paak. Una experiencia sensorial, sin duda.

Pero la brillantez de “Malibu” se encuentra en el núcleo de él; la voz prima, vulnerable y de gran alcance de Anderson, es muy densa en matices y tonos que llenan vacíos contemporáneos con su fluidez y la textura. Sus flujos son como armonías sólidas que garabatean más notas de la música con una pluma de oro. Anderson hace malabares con la parte del protagonista, narrador y muchas veces el villano de su propia historia. En “Put Me Thru” representa su lucha con el auto-castigo. Pero el tema brillante del álbum es “The Season/Carry Me” (que deberían haber sido dos pistas separadas), donde .Paak se ve misericordioso, vulnerable y vivo, del recuento de los símbolos que se pegaron con él a través de la infancia, con la que ahora fomenta y crece, al tiempo que agradeció a su madre por haberle dado las herramientas para la cosecha de su gran éxito.

Otro gran acierto en este material es “Come Down”, la cual se define como un funky que se va elevando como explosión de percusión anclado por una fuerte dosis de decantación cósmica. Por otro lado hay que aceptar que el haber colaborado en la pista “Animals” de “Compton: The Soundtrack” ayudó al joven para ser más aclamado y conocido. De hecho Anderson se ha sumergido bajo el bombo desde entonces, pero la milenaria apelación de jazz de “Malibu” demuestra que la visión y la brillantez no fabrican y comercializan gente sin talento. Sin embargo también debemos darle algo crédito a los colaboradores ScHoolBoy Q, Talib Kweli, BJ the Chicago Kid, Rapsody y The Game ya que supieron hacer su trabajo a la perfección.

“Mamá era agricultora. Papá estaba loco” Pero su hijo es alguien que desafía las probabilidades de las limitaciones sociales, mientras que la construcción de un palacio sónico se manifiesta en un muchacho que nunca tuvo posibilidades de crecimiento. “Who cares ya Daddy couldn’t be here, Mama always kept the cable on. I’m a product of the tube and the free lunch. Living room, watching old reruns”, Anderson .Paak escupe en “The Dreamer”, la última pista del álbum, la cual queda como anillo al dedo para querer repetir una vez más todo el LP. En fin, he aquí la primera obra maestra de R&B, Jazz y Soul del año.

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