La ola de calor llegó a la CDMX y lo único que queríamos era escapar y disfrutar de un gran fin de semana al aire libre acompañado de música, amigos y sin el caos de la ciudad.

Desde la llegada te dabas cuenta del concepto etéreo del festival, subías por un sendero en medio del bosque para llegar y descubrir el primer escenario, la tirolesa, las barras de bebidas, etc. Inmediatamente te invadía una especie de paz y libertad.

Los primeros actos, Salvador & el Unicornio, Wet Baes y Ela Minus no tuvieron tanto público, ya que fueron demasiado temprano y la mayoría optó por llegar ya cayendo la tarde. Ya que es un festival pet friendly nos encontramos con algunas mascotas como es de costumbre en los festivales más jovenes.

Las opciones gastronómicas estaban en medio de los escenarios, hacías  una escala entre escenarios, después incluso podías descansar en hamacas ubicadas a costados del escenario principal.

Entrando la noche abrieron el  segundo escenario que era más pequeño y privado en medio de los árboles, que daba la sensación de estar en medio de la nada, y así poderte perder entre la magia que recreaba el festival. Pantha du Prince, Andre VII, Weval y Crussen tomaron este escenario para convertir la locación en una especie de rave privado.

#PanthaDuPrince en la primera edición del @festivalbravo 👽💀

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El tan esperado show de SBTRK (dj set) definitivamente valió la pena puso a todos a bailar una hora y media mezclando desde sus propias canciones hasta lo más nuevo de Kendrick; dejó a todos ya listos para seguir bailando, y así lo hizo Hayden James quien se apoderó del escenario ya en la madrugada.

Después del primero de abril, teníamos la incertidumbre de cómo iba a salir la primera edición del Festival Bravo, puedo decir que todo estuvo muy bien organizado, así que felicidades a los responsables del festival, ya que logró superar las expectativas, aseguró, no sólo mías. Nos vemos el siguiente año #BravoFestival.

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