5.- Vince Staples – “Big Fish”

En “Big Fish”, Vince Staples hace una meditación sobre las propiedades transformativas del rap: lo relaciona como un mecanismo para escapar de la pobreza, pero sin poder escapar de tu pasado. “Swimming upstream while I’m tryna keep my bread/From the sharks, make me wanna put the hammer to my head”, rapea, explicando también su papel como un pez. La producción de “Big Fish” deja de lado los tonos oscuros y tristes de sus materiales pasados, y ve a Vince moviéndose más ágilmente entre sonidos más elegantes y gruesos, como un pez a través de aguas nuevas.

4.- King Krule – “Dum Surfer”

Archy Marshall cultivó un estilo y un ambiente potente a través de su carrera como King Krule. Su nuevo álbum, “The Ooz”, es la consolidación de todos esos años, pero en una faceta mucho más extraña, gótica y visceral. Su sencillo “Dum Surfer” abarca por completo a ese personaje y reafirma sus aspectos más oscuros y extraños. Musicalmente, sin embargo, la canción hace algo hermoso con todas esas características, ya que la guitarra jazz y el saxofón sutil crean imágenes a las violentas y corporales letras, pero también resulta extrañamente una canción seductora.

3.- Drake – “Passionfruit”

Durante mucho tiempo, Drake fue un rapero que llevó sus relaciones fallidas y el fracaso profesional a sus letras. Sin embargo, desde “Nothing Was the Same” de 2013, y con un sinfín de hits desde entonces, el artista de Toronto se ha visto mucho más relajado, y ha alcanzado nuevos niveles bastante interesantes, que podrían resumirse en “Passionfruit”. A través de beats dancehall-lite y suaves tambores que se combinan para llegar a un punto dulce, lo que más brilla de de ese cóctel sónico es el arma secreta de Drake: la pureza de su voz.

2.- Frank Ocean – “Chanel”

En agosto del año pasado, Frank Ocean regresó después de cuatro años del lanzamiento “Channel Orange”. Esos materiales —“Endless”, un álbum visual, y “Blonde”, su último álbum de estudio— lo vieron escribiendo canciones ricamente emotivas para un espacio más tranquilo y más meditativo. A su vez, su regresó también afirmó la interesare capacidad que tiene para hacer que lugares grises se tornen con fuerzas opuestas a través de saber llevar su incertidumbre a puntos emocionales y experienciales que generan entendimiento. “Chanel” es el reflejo de todas las cualidades: es una canción donde su voz se escucha más fuerte y más hábil, alcanzado diferentes tonos, mientras que la hiperactividad de su mente nos regala letras más abstractas.

SIGUIENTE

Más artículos con lo mejor de 2017

Los 50 Mejores Álbumes de 2017

Menciones Honoríficas 2017

Los 50 Álbumes Más Esperados de 2018

Comenta