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Editors es sin lugar a dudas una de las bandas de indie rock más queridas en nuestro país y la gente que ayer se dio cita en El Plaza Condesa para poder ver a estos ingleses fue algo digno de subrayar. Las entradas al evento se agotaron tres días antes, por lo que la ansiedad generada por diversos grupos en diferentes redes sociales, debido a alcanzar un lugar hasta adelante era un tema tan común como, era tan vasta que uno pensaría que no son Editors los que pisarán el lugar sino The Libertines.

Y es que la banda encabezada por Tom Smith tiene fama de dar buenos espectáculos, por lo que muchos, incluso los no fans, esperábamos un buen show. Y aunque la banda no llega con su mejor material discográfico hasta la fecha, si nos bombardearon con temas clásicos que hicieron que nuestros oídos se regocijaba de placer mientras que nuestros ojos admiraban el show que solo Smith puede dar.

La cita empezó a las 8 de la noche, en donde los encargados de despertar nuestros sentidos fueron los cuatro muchachos de La Vida Boheme, una banda que proviene de Venezuela y que sin duda posee un material muy interesante que quizá debas revisar (sólo por la curiosidad). Sin embargo, es una pena que mucha gente no valora los atributos musicales de esta gran banda, pues los sonidos que ellos utilizan no son muy frecuentes entre la música latinoamericana, es por ello que muchos fans de Editors los corría a base de silbidos y frases articuladas. Resulta obvio remarcar que se pagó para poder ver a Editors, pero tampoco (o al menos) uno no debería cerrarse a las nuevas propuestas musicales.

Conforme pasaba la noche, y La Vida Boheme había concluido su presentación, podíamos ver a mucha gente mordiéndose las uñas de los dedos, mientras que otros tuiteaban su actual estado de euforia y ansiedad. Y es que realmente los fans de la parte de adelante no estaban seguros del futuro inmediato que les esperaba, ya que en punto de las 9 y cuarto de la noche, la banda hizo su aparición en el escenario. Entre lágrimas de incredulidad y típicos gritos ¡uhh! la gente los cobijo de manera sorprendente. Editors empezó la noche con un tema de su más reciente producción musical “The Weight Of Your Love” llamado “Sugar” el cual, a pesar de ser un tema con características más suaves, la gente coreo y coreo hasta el punto de que en ocasiones la voz grave y, aquella que da vida a Editors, se mermaba en contraste con la del público.

Entre lo interesante del show  se encontraban los detalles que yacían en los amplificadores Fender de la banda, pues en dos de ellos había calaveras con flores, haciendo referencia a la celebración del día de muertos que se lleva a cabo en nuestro país. En uno más, se encontraban dos luchadores que parecían ser el Santo y el Blue Demon. Precisamente se especulaba mucho, antes del concierto, que Editors tenía una enorme empatía por las tradiciones que hay en México, y aunque esos detalles no esclarecen exactamente tales gustos, sin duda a la gente les encantó.

Mientras la noche transcurría, pudimos escuchar temas tan soberbios como “All Sparks“, “Bullets” o “An End Has Start” que los fans cantaron hasta quedarse afónicos; incluso en un momento de break que tuvo la banda, Tom salió y tocó el tema “The Weight” (también incluido en su nuevo material) en acústico, mientras que el resto de los muchachos se preparaban para dar paso a “A Ton Of Love” un tema que hizo brincar a todos.

Desgraciadamente todo show tiene su fin, y tal como sucedió en el festival Coordenada en Guadalajara, la banda cerró sin más ni menos que con su ya clásico tema “Papillon” en una versión un tanto más extendida pero que la gente cantó con el corazón en la garganta. La verdad no sabemos cuántos años tarda la banda en regresar a nuestro país, pero el día de ayer fue una experiencia que muchos recordarán para ese entonces. Actualmente la banda se encuentra trabajando ya en una nueva producción musical que se espera salga a la luz el próximo año.

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